La fiebre del euro llega a la NBA
En las últimas semanas, varios jugadores de baloncesto jóvenes y talentosos que militaban en la NBA están decidiendo irse a clubes europeos. Y no se trata de casos como los de Dominique Wilkins o Bob MacAdoo, super-estrellas que vieron tiempos mejores y que optaron por jugar en Europa antes de retirarse. Tampoco jóvenes promesas que fracasaron y acabaron desarrollando su carrera en el viejo continente, como Trajan Langdon.
Son en su mayoría jugadores “del pelotón” de la NBA que, aunque no serán nunca estrellas, tienen calidad suficiente para jugar muchos minutos en sus respectivos equipos y ganarse bien la vida en el país de las barras y estrellas. Pero unos clubes europeos cada vez más ricos y competitivos les están ofreciendo contratos lucrativos en el cénit de sus carreras. Y muchos están optando por hacer las maletas.
Cambiando los rascacielos por el Partenón
El caso que ha abierto la puerta de una situación que está escandalizando a los del otro lado del charco ha sido el de Josh Childress. Este alero californiano de 25 años y elegante juego ha firmado hace menos de dos semanas un contrato de 20 millones de euros netos por tres campañas con el Olympiakos griego. Childress ha venido promediadando unos decentes 11 puntos y 6 rebotes por partido en sus cuatro temporadas en Atlanta Hawks. Para nada una trayectoria espectacular, pero que parecía que le garantizaría un contrato de acuerdo a su estatus de “buen escudero”, una vez extinguido el que firmó cuando entró en la liga. Pero ningún equipo ha mostrado interés en igualar la astronómica oferta del club ateniense y este joven de pelo afro ya está entrenándose en Grecia.
Si Lenin levantara la cabeza… vería un montón de ex-NBA
Pero los que están moviéndose más rápido en el mercado NBA son los equipos rusos. Olvidaos de los clásicos CSKA y Spartak de Moscú: una serie de nuevos clubes creados por magnates del gas y el petróleo están sacudiendo a golpe de talonario el mercado.
El escolta argentino Carlos Delfino, con cinco temporadas en la liga profesional americana y una buena actuación este año con Toronto Raptors, ha firmado tres campañas por 10 millones de euros con el Khimki ruso, el nuevo rico del baloncesto europeo. El mismo viaje que hará Jorge Garbajosa, que abandona Canadá por la ciudad del área metropolitana de Moscú por 4 millones de euros en dos temporadas. Sueldos astronómicos para lo que la NBA estaría dispuesta a pagar.
New Jersey Nets se ha quedado sin sus dos únicos jugadores europeos. Bostjan Nachbar ha firmado por 18 millones de euros y 3 años por el Dynamo Moscú. Nenad Krstic ha conseguido un contrato de dos años bastante más modesto que el de Nachbar con el Triumph de la capital rusa. El pívot serbio cobrará tantos millones de euros por temporada como vocales hay en su impronunciable nombre.
Por qué la NBA no puede retenerlos: socialismo en USA
Para evitar que las franquicias más ricas sean las que siempre ganen porque puedan contratar a los mejor jugadores (como pasa en el fútbol) en la NBA existe un límite de dinero que los equipos pueden gastar en sueldos para su plantilla. Si lo sobrepasan (el límite de la siguiente temporada será de 58,68 millones de dólares) los equipos están obligados a pagar un dólar de impuesto de lujo por cada dólar que se exceda del tope. Esto hace que en casi todos los casos sea económicamente inviable ofrecer contratos de dos dígitos de millones de dólares al año a más de tres jugadores del vestuario.
Además, los sueldos en la NBA son brutos, por lo que el jugador tiene que declarar a Hacienda parte de sus ingresos. En el baloncesto europeo esos impuestos los pagan directamente los clubes, por lo que todo el dinero de los contratos pasa directamente a la cuenta bancaria del jugador.
En resumen: el límite salarial, los impuestos, y que el dólar valga tan poco en comparación con el euro hace que, si los equipos quisieran igualar los contratos que están ofreciendo en Europa a jugadores de perfil medio, les costase un ojo de la cara.
Parece que esto no ha hecho más que empezar y otros jugadores NBA suenan fuerte para jugar en equipos europeos: el rocoso Carl Landry de Houston Rockets planea abandonar su actual equipo o Jason Williams, el excompañero de Gasol en Memphis, maneja una oferta de Israel y otra en Bolonia.
Comment por Armand Guerra el 05 de Agosto de 2008:
Hola Ramón:
La verdad es que cada vez se está poniendo más de manifiesto que la NBA, aun siendo la mejor liga del mundo, tiene que nutrirse del talento fuera de sus fronteras. El baloncesto NBA es divertido por la calidad individual y la condición física de sus jugadores, por la velocidad del juego. Pero en lo que al concepto, el baloncesto europea ya lo ha superado. Me explico. La visión de juego, la comprensión global de este deporte, desde un punto de vista táctico y estratégico, es, hoy por hoy, monopolio europeo. Los fundamentos del juego son mucho más trabajados en el baloncesto europeo que en el americano. A este respecto es gráfico ver cómo un equipo NBA en gira de pretemporada por Europa, o la enésima reedición del Dream Team, son incapaces de defender una puerta atrás o atacar una defensa en zona. Hoy por hoy cualquiera de los grandes del baloncesto europeo podría disputar la NBA con mayor dignidad que, al menos, una decena de franquicias norteamericanas.
Y a partir del próximo sábado a disfrutar de los JJ. OO.
Comment por Ramón Rodríguez el 06 de Agosto de 2008:
Bueno, es lo de siempre. En USA saltan más alto, corren más rápido y son más fuertes. En Europa tiran, pasan y botan mejor. ¿Qué es más importante?
Creo que no son representativos los amistosos que equipos de la NBA juegan contra europeos. Los americanos estarán pensando que vienen al tercer mundo a hacer el paripé y los europeos están extra-motivados.
Creo que no puede compararse el baloncesto de ambos lados del Atlántico. Pero siempre es estimulante tratar de hacerlo
Un abrazo Armand
Comment por Ramón Rodríguez el 06 de Agosto de 2008:
Por cierto, otro más:
http://www.marca.com/edicion/marca/baloncesto/euroliga/es/desarrollo/1152960.html
Comment por Miguel Mayol Tur el 12 de Septiembre de 2008:
¿Que tiene que ver el socialismo con el límite salarial?
La NBA es un negocio que perdería audiencia si la diferencias de presupuesto fuesen determinantes.
Por otra parte los resultados de explotación mínimos se garantizan.
Y a pesar de todo los equipos con más seguidores pueden pagar tranquilamente el impuesto de lujo hasta el punto que les salga rentable al disponer de más ingresos por venta de productos y entradas.
Socialismo se refiere sólo y exclusivamente a la manera de organizarse una sociedad donde los medios de producción son propiedad del estado.
O sea donde las fábricas de coches, la industria pesada, y las industrias estratégicas son propiedad del estado. Los pequeños negocios no. Y nunca ha sido intentada en lugar alguno pues ninguna sociedad postmoderna lo ha decidido así de manera alguna.
Los intentos socialistas desde sociedades agrarias, del que aun perduran China, Cuba, Corea y algún otro siguen siendo intentos en transición, pero nada que ver con la definición económica.