El teclado, ese inseparable compañero
Antes de empezar, un par de breves pinceladas: los primeros ordenadores no utilizaban ni teclado ni ratón. Espero no sorprenderles con esta afirmación, pero en caso de que así sea y desean ampliar algo de información, les recomiendo que lean algo sobre la historia de los ordenadores: esto es lo más completo que he encontrado (lamentablemente en inglés).
Si los primeros ordenadores no utilizaban teclado, ¿cómo funcionaban? Las instrucciones se facilitaban mediante interruptores y tarjetas perforadas. Para los curiosos: el primer ordenador con teclado fue el UNIVAC. Si les interesa mínimamente el tema les recomiendo que se documenten sobre las evoluciones de los primeros ordenadores, para los demás: sigamos.
¿Por qué hablar de teclados?
No se crean que es porque no tenga otra cosa de qué hablar, lo cierto es que siento curiosidad por la evolución de la comunicación con los ordenadores, ese salto de las tarjetas perforadas a los teclados y ahora un previsible salto a pantallas táctiles. Antes se desarrollaron programas con reconocimiento de voz pero parece ser que no es lo que el mercado demanda o que no han sido suficientemente desarrollados.
Me resultan curiosos los intentos de controlar los ordenadores sin mediar teclado, pantallas, voces o manos… ¿a qué me refiero? al proyecto emotivEPOC de la empresa Emotiv Systems: un casco en la cabeza y ¡todo solucionado! Por cierto, supuestamente planean vender el casco por unos 180 euros, pero bueno, hoy no hablaré de cascos sino de teclados.
Tipos de teclados:
- Clásico: llamaremos así al típico teclado estándar que se vende hoy con un ordenador en cualquier centro comercial. No tiene ninguna gracia o utilidad añadida, simplemente funciona y es barato. Imagen.
- Ergonómico: este teclado se caracteriza por tener la zona de las letras separada en dos mitades y ligeramente inclinadas para evitar tensiones en las muñecas al teclear. Imagen.
- Inalámbricos: sí, esos que no tienen cables.
- Flexibles: se doblan sin problemas, son de silicona y evitan la acumulación de suciedad entre las teclas y no se estropean si derramas el vaso de agua encima. Ejemplo.
- Con funciones integradas: los hay que incluyen una ruedecita para hacer scroll al leer textos largos, otros incluyen funciones de zoom para edición de fotos… Ejemplo.
- Para fanáticos de los videojuegos: el primer teclado que me sorprendió en este aspecto fue el zBoard, teclados intercambiables sobre la misma base que nos aseguran una cómoda configuración para jugar al videojuego elegido.
- Matrícula de honor para el teclado para invidentes.
- Otros intentos algo más marcianos son: este teclado circular de Toshiba o este otro con ordenador dentro de Cybernet, incluso se ha inventado un teclado láser; sin duda, alguna si rebuscan un poquito por la Red encontrarán propuestas muy diversas para un mismo objetivo: comunicarse con el ordenador.
- He dejado para el final un teclado ciertamente revolucionario: el Optimus Maximus. Bajo este nombre tan romano se esconde un teclado lleno de mini-pantallas. Me explico: cada tecla es una pantalla en la cual se puede configurar un símbolo o una imagen concretos, así podemos poner el logotipo de Firefox en una tecla destinada a ejecutar dicho programa o podemos poner el logo de nuestro gestor de correo para iniciarlo a través de esa tecla elegida, cada usuario puede configurarse el teclado según sus características, gustos y programas más frecuentemente utilizados. Lo malo: el precio que supera los 1000 euros. La alternativa: sus propios creadores han ideado un pequeño teclado de tres teclas para satisfacer a los interesados que no dispongan de tanto dinero para la adquisición de un teclado, se llama Optimus mini three y se queda en poco más de 100 €.
El futuro
Personalmente tengo claro que a la larga el teclado desaparecerá (junto con su fiel amigo el ratón) para dejar paso a los, hasta ahora, futuristas dispositivos de control mental. Pero hasta que eso suceda la industria no debe detenerse y los creadores del teclado Optimus Maximus ya tienen en mente su evolución: Optimus Tactus un teclado que elimina las teclas en favor de una superficie táctil muy versátil. Quizá el futuro más inmediato, el siguiente salto, no sea el Optimus Tactus como añadido al ordenador sino directamente una pantalla táctil que haga las veces de pantalla y de teclado.
Curiosidades:
- ¿Saben que la distribución de las teclas del teclado no es así por azar? Imagino que sí, como también imagino que sabrán que se debe a un cálculo sobre cuales son las teclas más utilizadas pero, ¿sabían que se inventó una distribución que aumenta la velocidad de tecleo entre un 20 y un 40%? Lo inventó August Dvorak pero el miedo al cambio frustó el invento y la disposición QWERTY (la que tienen nuestro teclados actuales) enterró la DSK de Dvorak.
- Mucha gente calificó el Optimus Maximus como vaporware al ver que el teclado nunca llegaba. Finalmente llegó, aunque a un precio sensiblemente superior al esperado. En cualquier caso, a día de hoy el Optimus Tactus sigue siendo calificado por algunos como vaporware ante sus serias dudas de comercialización.
- Algunos usuarios están preocupados por la privacidad proporcionada por los teclados inalámbricos a raíz de los hallazgos de Dreamlabs Technologies. Lo comentaba Adrian Kingsley-Hughes en ZDNET hace unos meses.
- Existe un ‘top ten‘ de teclados extraños, algunos ya los he comentado pero si tenéis curiosidad Fosfor la saciará.
- Por cierto, los teclados se pueden limpiar. Es una obviedad pero conozco gente que no lo ha hecho en su vida, bien sea por dejadez o bien por no saber que se pueden soltar las teclas sin cargarse nada. Aunque es una tarea intuitiva, he encontrado un pequeño manual ilustrado (aunque en inglés) para los que quieran aventurarse en este tipo de faenas.