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Borja Ventura nació en Valencia hace 25 años, aunque vive en Madrid desde hace tres. Licenciado en Periodismo, es coordinador de Actualidad en 20minutos.es, el tercer diario digital en España. Antes fue portadista del mismo diario y antes, Jefe de Sección en Periodista Digital. Blog.

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Cae Karadzic, el Hitler balcánico

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“Que no haya esperanza de supervivencia de vida alguna para los habitantes de Srebrenica”. Radovan Karadzic, por aquel entonces presidente de la autoproclamada República de Sprska, había enviado esa directriz letal al VRS, el ejército de la región. En aquel ataque, el más grave cometido sobre suelo europeo desde la Segunda Guerra Mundial, murieron aproximadamente 8.000 personas, la mayoría civiles. Son sólo una pequeña parte de las casi 20.000 muertes que se le pueden imputar al ex líder nacionalista serbio, capturado la pasada semana.

‘El carnicero de Sarajevo’, su alias, fue la voz política, el encubridor de los despachos de una guerra provocada por los nacionalistas que querían una ‘Gran Serbia‘ que aglutinara las repúblicas en las que se habían troceado los Balcanes. Aquel conflicto, que sacudió a una Europa tan lenta de reacción como lo fue con la Alemania nazi, fue dirigida e ideada por Slobodan Milosevic, encubierta por Karadzic y ejecutada por Ratko Mladic, al que aún se busca.

Karadzic ha estado escondido durante años bajo las barbas de Dragan Dabic, un asceta protegido por los servicios secretos serbios. Ahora, el último genocida de Europa sigue al fin los pasos de Milosevic hasta La Haya. Allí deberá responder por las atrocidades que su locura nacionalista provocó.

Dos acciones, dos decenas de miles de muertos

La primera, someter a Sarajevo al mayor sitio de la historia moderna: 43 meses, casi cuatro años, durante los cuales no cesaron los bombardeos a la ciudad ni los ataques de francotiradores, provocando la migración forzosa de miles de personas. Entre las ruinas, se asesinó a los varones civiles adultos de forma preferente y selectiva, aunque también murieron niños y mujeres. Las que no murieron, fueron violadas sistemáticamente, llevando a cabo una ‘limpieza de sangre‘, forzando la aparición de una generación entera de hijos de serbios, erradicando a su modo de ver la ‘mancha‘ musulmana en la región. Se calcula que más de 15.000 personas perdieron la vida durante el asedio.

Después de aquello comenzó lo que la Historia ha enterrado como la ya citada ‘masacre de Srbrenica’. 8.000 bosnios musulmanes fueron erradicados mediante ejecuciones sistemáticas, torturas y ataques dirigidos. El motivo: el territorio donde se asentaban unos 30.000 miembros de esa etnia, prácticamente aniquilada, era ‘clave‘ para las aspiraciones nacionalistas de Sprska.

Un poeta, como Hitler

La vida de Karadzic tiene siniestras similitudes con la de otros genocidas nacionalistas. Como Hitler, era artista. Poeta, para más señas. Como él, soñaba con una gran nación cuya consecución debía alcanzarse a cualquier precio y que Kosovo acabó por dinamitar recientemente. Nada importaba las vidas que costara, ni lo que hubiera que hacer para conseguirlo. Él mismo lo dejó claro durante el asedio: “En Sarajevo no contarán a los muertos, contarán a los vivos”.

El drama de aquellos años marcó profundamente a la Europa moderna, que se creía a salvo de las guerras tras el fin de la Segunda Guerra Mundial y la caída del Muro de Berlín. Su huella en la cultura y el turismo de la zona es innegable. Decir “Sarajevo” o “Bosnia” sigue helando la sangre de una generación entera. Hasta la música cambió. Fue la época del éxito de grupos como The Cranberries, con canciones como ésta, con la que quisieron inmortalizar aquel drama.

Interrogantes sin respuesta

Con la captura de Karadzic se pueden cerrar muchas heridas, pero también se reabren otras. ¿Cómo puede un hombre por cuya cabeza se ofrecieron 5 millones de dólares haber estado escondido durante 12 años en un territorio apenas mayor que una comunidad autónoma como Extremadura? ¿Por qué los servicios secretos serbios, que ahora le han capturado, encubrieron su disfraz? ¿Cómo puede no haber sido reconocido durante todo este tiempo dando conferencias ante cientos de personas? ¿Por qué le encuentran ahora? ¿Qué lección puede dar tan peligrosa impunidad a otros fanáticos nacionalistas, como el Vlaams Belang belga, o a los etarras?

Su hallazgo, 12 años después, no es casual: si ha aparecido ahora es porque los países balcánicos quieren entrar en la Unión Europea, que dejó muy claro que no se plantearía tal adhesión hasta que todos los criminales de guerra de la ex Yugoslavia hubieran sido juzgados por sus culpas. Pero la captura de Karadzic no sólo permite lavar su imagen a los países balcánicos: a las autoridades europeas se les presenta la oportunidad de enmendar el error cometido con Milosevic, que murió de forma sospechosa en su celda de La Haya esperando una condena.

El genocida Karadzic se defenderá a sí mismo en La Haya, como ya hizo Sadam Hussein, si es que hay defensa posible: hay cosas indefendibles. Queda por ver en qué estado físico y mental está Karadzic, que cuenta con más de 60 años, si podrá responder por sus crímenes… o si acabará librándose por su edad, como ya consiguieron otros dictadores antes que él.

4 comentarios. »

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  3. [...] Capturan a Radoban Karadzic, con cargos por genocidio. [...]

  4. [...] Cae Radovan Karadzic el mismo año en que su ‘gran Serbia’ pierde a Kosovo. [...]

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