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Borja Ventura nació en Valencia hace 25 años, aunque vive en Madrid desde hace tres. Licenciado en Periodismo, es coordinador de Actualidad en 20minutos.es, el tercer diario digital en España. Antes fue portadista del mismo diario y antes, Jefe de Sección en Periodista Digital. Blog.

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El juez, un personaje mediático

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Los homosexuales necesitamos referentes“. Lo dijo recientemente Fernando Grande Marlaska, juez instructor de la Audiencia Nacional durante la inauguración de una conferencia de gays y lesbianas en Barcelona. En el mismo acto afirmó que declarar inconstitucional, tal como pide el Partido Popular, la ley del matrimonio homosexual sería dar un paso atrás.

Marlaska se convirtió en ‘juez mediático‘ hace un par de años, cuando dirigió varios sumarios contra ETA y su entorno. Algunos de los más sonados fueron la redada en el Bar Faisán, de la que se dijo que un ‘chivatazo‘ había impedido que se hiciera más daño a los proetarras, la orden de retirar símbolos de homenaje a terroristas, el proceso abierto junto a Le Vert contra históricos miembros de ETA, procesos contra alcaldes y empresarios por sus supuestos vínculos con ellos…

En pleno proceso de paz, Marlaska llevó a ETA a los titulares de los medios de comunicación; era un momento en que Moncloa seguramente preferiría que no se tensara más una cuerda que ya amenazaba con romperse, como así fue finalmente. Por todo ello, ese mismo juez, joven, vasco y homosexual, fue el peor enemigo de los intereses inconfesables del Gobierno… y el mejor aliado de la misma oposición que querría retirar la ley que le permitió casarse con su marido Gorka, cuyo nombre trascendió tras una entrevista en El País Semanal con la que seguramente PRISA quiso congraciarse con él.

Garzón, el creador de los ‘jueces estrella’

Marlaska saltó a la fama tan pronto como se marchó. Su presencia en la primera fila de la lucha contra ETA se debió a una sustitución temporal del juez estrella por antonomasia, Baltasar Garzón, que se encontraba en Estados Unidos estudiando. Aquel 30 de junio de hace dos años todo volvía a la calma: Marlaska al (relativo) anonimato y Garzón a la primera línea mediática.

Garzón se fue año y medio, pero realmente nunca se fue. En el imaginario colectivo, la expresión “juez estrella” lleva su nombre. La del hombre que encausó a Augusto Pinochet, que combatió a los grandes ‘narcos’ gallegos, que señaló a Jesús Gil como un corrupto… pero sobre todo y ante todo, fue el juez que se metió en política de la mano del PSOE y que luego contribuyó a echarles de la Moncloa tras investigar la trama de los GAL, señalando a Barrionuevo como cabeza visible y al ‘señor X‘ como culpable máximo.

Gómez Bermúdez, protagonista tras el 11-M

El último juez estrella de la lista es Javier Gómez Bermúdez, el presidente del tribunal que juzgó a los responsables del mayor atentado terrorista de la historia de Europa. Con una herida abierta en el corazón del país y los ideólogos de la teoría de la constitución intentando boicotear el proceso, y de paso al Gobierno, Bermúdez tomó desde el primer día las riendas de todo. Cortó a los acusados y a sus abogados, evitó desviar la atención del proceso e intentó mover cielo y tierra para que las víctimas, también divididas en dos bandos, jugaran un papel crucial en la resolución de todo.

Fue estrella hasta en la resolución de los hechos: acalló a quienes ejercieron de acusación desde la defensa, pero también a la fiscal Olga Sánchez, totalmente contraria a la conspiración, cuando intentó darles la puntilla en su alegato final. No era el momento ni el lugar y él se mostró implacable, también con ella. Al final del cuento, consiguió enterrar la teoría de la conspiración y llevar a buen puerto el juicio más difícil al que se ha enfrentado el país desde el intento de Golpe de Estado del 23-F.

Tan estrella quiso ser que su propia mujer, Elisa Beni, fue retirada de su cargo de jefa de prensa del Tribunal Superior de Justicia de Madrid tras escribir un libro en homenaje a su marido llamado ‘La soledad del juzgador‘. Demasiada fama para el estrellato del juez.

Pero a medida que pasa el tiempo, otros nombres, otros jueces, abandonan el anonimato para engrosar las filas de los jueces que también son ‘parte‘ de la actualidad. En los últimos tiempos, no siempre para bien. Nombres como los del magistrado García-Calvo, recientemente fallecido, Ferrín Calamita o Tirado han saltado a las portadas. El primero por su pasado franquista, el segundo por negar la custodia a una madre lesbiana y el tercero por no haber metido en prisión al supuesto asesino de Mari Luz Cortés. ¿Quién será el siguiente?

1 comentario. »

  1. Garzón es un gran profesional pero le gustan mucho las cámaras y el protagonismo. Saludos desde Madrid.

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