El Tour más democrático
Este año no ha habido foto clásica en la primera etapa del Tour. El sábado en Brest faltaban las miradas perdidas de concentración en la cima de la rampa que da el primer impulso a los ciclistas. El Tour ha eliminado la contrarreloj prólogo por primera vez desde 1967. Es la primera ausencia significativa en una carrera que añora mucho más el amarillo de Alberto Contador. El madrileño de Astana se ha quedado finalmente en casa por problemas de su equipo con la organización.
Sin la presencia del último ganador del Tour, también vencedor del Giro 2008, la prueba arranca como una caja de sorpresas llena de aspirantes que prometen destrozar quinielas y encumbrar a algún visionario aventajado. Va a ser el Tour de los tapados, de los que han pasado por la prueba en ediciones anteriores sin hacer todo el ruido que esperaban. Ahí entran en juego varios ciclistas españoles con muchas posibilidades.
Siete candidatos ‘tapados’
El primero de ellos, Alejandro Valverde. Con 28 años va camino de ser el eterno aspirante, pero este año puede ser diferente. A la ronda gala llega tras proclamarse campeón de España y después de vencer en la Dauphiné Liberé, igual que hacían Indurain y Armstrong antes de llegar al Tour.
Junto a Valverde, el Caisse d’Espargne trae al ganador en 2006. A Óscar Pereiro le favorece especialmente el recorrido. Se reducen los kilómetros de contrerreloj, con sólo dos etapas, y predomina la media montaña. El corredor gallego estará arriba si consigue mantener el pico de forma hasta el final. Atentos también a lo que pueden hacer Carlos Sastre (Team CSC) y Haimar Zubeldia (Euskaltel-Euskadi), cuarto y quinto, respectivamente, en el Tour del año pasado.
Al margen de los españoles, el cartel de aspirantes se completa con el australiano Cadel Evans, segundo en el podio de París en 2008, y el italiano Ricardo Ricco, que llega en excelente momento tras acompañar a Contador en el segundo cajón del podio del Giro d’Itlalia. La sorpresa también puede llegar del lado de Mauricio Soler (Barloworld). El colmbiano es el vigente campeón del maillot de puntos rojos de la montaña, y se presenta tras una temporada más que regular. A su favor, las tres etapas con final en alto: Hautacam, Prato Nevoso y Alpe d’Huez. A la postre seran ellas las que dicten sentencia. Hasta ese momento, todos son aspirantes en el Tour más abierto de los últimos años.