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Alba Rodríguez es una joven valenciana de 24 años que prefiere las lentejas a la paella. Licenciada en Publicidad y RRPP por la Universidad Jaume I de Castellón, compagina el doctorado con el trabajo. Ha trabajado en diferentes departamentos de comunicación, desde el de la Universidad de Valencia hasta el de la multinacional Baxter. Actualmente trabaja en CDDYA, una consultoría estratégica de comunicación ubicada en la capital del Turia.

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¡Ahí no iba mi anuncio!

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7:00 de la mañana de un día soleado de Octubre. Con una taza de café bien caliente nos disponemos a leer el periódico y comprobamos que el anuncio de nuestro cliente esta en el peor sitio dónde podría estar. Un escalofrío irrumpe en nuestro cuerpo porque sabemos que el trabajo de varios meses se ha derrumbado al poner la última piedra

Así describe el director ejecutivo de una prestigiosa agencia de Madrid la importancia del seguimiento integro de la publicidad del cliente.

Muchas agencias caen en la idea de que su trabajo comienza y concluye en la creación de una pieza creativa con un mensaje acorde a una estrategia. Pero hoy en día éstas deben, y poco a poco lo hacen, aportar un servicio total en la gestión de la publicidad del anunciante.

En publicidad, cada paso que se da tiene equivalente importancia que el que le precede: si uno falla no es posible continuar sin corregir el error o tener que volver a empezar y, sin duda, este tropiezo merma la efectividad del trabajo realizado en las partes anteriores. Este proceso se empieza a conocer en el sector como: “Game over, insert coin”.

Esta tendencia de incesante control por parte de la agencia en cada paso del transcurso de la creación hace que los medios mejoren su oferta de espacios publicitarios. Los medios renuevan sus opciones de compra apostando por la adaptación a las necesidades de cada cliente garantizando, en la medida de lo posible, la correcta ubicación de sus campañas. Con esta nueva regla de juego, el soporte aporta un valor diferenciador de calidad y profesionalidad.

Parece una simpleza, pero la correcta ubicación de un anuncio es la guinda del pastel que puede hacer que nuestro trabajo sea nefasto o, por el contrario, una obra de arte. Y es que en publicidad, nada debe dejarse a la improvisación.


Las grandes agencias, aquellas que poseen departamento de creatividad, cuentas y planificación, hacen que la coordinación entre los tres elementos sea mucho más fácil. Pero, cada vez mas, las agencias medianas y pequeñas se suman a esta forma de garantizar una mayor eficacia y eficiencia en el mensaje que quiere dar a conocer el anunciante.

Algo falló

Es cierto que la mala ubicación de un sólo anuncio no compromete el resultado de la campaña, ni deteriora la consecución de unos objetivos. Pero sí que puede tergiversar el mensaje, captar la atención del consumidor consiguiendo un efecto contradictorio, ser motivo de burla o incluso, en casos extremos, crear una mala imagen.

Hay muchos ejemplos de anuncios mal colocados: McDonald’s ofertando comida rápida con otro anuncio recordando la gravedad de la obesidad, una declaración de una triste vivencia personal con un anuncio de sorpresa, el cartel de una película en un autobús tapando parte de la creatividad con la luz de intermitente que anula la fuerza de su mensaje…

Es excesivamente complejo garantizar en un 100% que la ubicación de la publicidad de nuestro cliente no se vea corrompida por una noticia que se publique en su misma página, otro anuncio que anule el nuestro o algún otro factor externo que lo desgaste… Pero, ¿no podría ser una oportunidad de negocio crear un departamento que gestione la correcta ubicación en cada soporte para así mejorar un servicio de venta de espacios publicitarios y aportar un verdadero valor añadido?

3 comentarios. »

  1. [...] Comunicación. ¡Ahí no iba mi anuncio! [...]

  2. ¡Interesante, Alba!

    Yo creo que sí es un aspecto que se cuida por las agencias, siempre que tengan un mínimo aprecio por los trabajos que hacen (grandes y pequeñas). Pero quizá deberíamos aplicarnos el cuento y extender este mensaje a todo el mundo.

    Como bien dices, es el punto final de una campaña. Las agencias puede que no tengan la culpa, pero de cara al cliente son las RESPONSABLES de todo lo que pase desde que las visita un ejecutivo hasta que ven el anuncio en el periódico, marquesina o… hasta en una farola.

    Un abrazo.

  3. XD

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